Ultimo relato de "lo esquizo".
1.- Menú paranoico y Menú esquizo.
En los restaurantes más chic, el menú consiste en una multitud rizomática de platillos, a modo de picoteo de miniplatos/tapas, donde se puede comenzar por donde uno quiera. Se puede comer, por el medio del menú. Se come, entre… los platos. Las cartas, han desaparecido de estos restaurantes.
Quien crea aún que el Mundo es una comida a la Carta, está equivocado……por cierto, ¿Se pueden todavía llamar “restauradores”? ¿o hay que buscar otra palabra?.
En la comida tradicional, el plato como Árbol: Forma del árbol, tal cual, en el plato. Alrededor del entrecotte (tronco) hay una guarnición (ramas). Incluso en el menú tradicional o la Carta, existe una jerarquía cuyo organigrama no te lo puedes saltar: primer plato, segundo plato y postres. Es el Menú-árbol.
2.- Hambre obsesiva y Gusto histérico.
Comida como necesidad de Hambre. La carencia del hambre: estomago
La Gastronomía, alude a lo gástrico, a los jugos gástricos del intestino. La Gastronomía es intestinal. El intestino y el estómago (gaster/gastros), son órganos del hambre y no del Gusto. La Gastronomía pertenecería al Hambre. La Gastronomía pertence al Estómago.
La Gastronomía estudia o habla sobre la comida ingerida en el estómago. La comida como alimento, se despliega en un contexto cultural. Toda cultura se puede identificar por sus estómagos. Toda identidad social posee como identitario, el estómago y las digestiones de sus individuos.
La carencia de Freud antes que el Deseo de Deleuze.
Se ha de inventar una nueva ciencia para las leyes de la cocina esquizo. El término Gastronomía, hemos visto que no es el más apropiado. Comida como contingencia de Deseo. La no-carencia del gusto: las texturas en la boca.
Es el Menú-degustación.
3.- La forma y la textura de la comida
Si la comida es el signo, la materialidad del signo-comida es la textura. Palabras que se comen, o alimentos que se texturizan.
¿Cuál es la formalidad del signo-comida?
La textura, sobre todo del olfato y el gusto: menú de Degustación, La Degustación, como palabra mágica que sustituye a Banquete.
En el Banquete, la forma del alimento, cuando apenas es modificada en el plato, es análoga al modelo original encontrada en el huerto o el campo. Gracias al tacto y a la vista, nos desenvolvemos entre los platos. Cocina paranoica, la vista que puede ver la analogía de la patata del huerto y la patata en el plato.
Por el contrario, la multiplicidad degustativa es un agenciamiento maquínico, de olfato y gusto. Sin embargo, el ego hambriento es una estructura tacto-visual
El rito culinario, o comida, como rizoma: Materia, no alimento; y texturas de la Materia. Desintegración de la Forma, no se sabe que es en el plato: es como una adivinanza. Ya no se mira la comida, porque no dice nada acerca de ella. Es más importante el Olfato: a qué huele. No huele a un alimento, sino a un Proceso. El alimento no es nada por sí solo, es un “agenciamiento” de “alimento y máquina/herramienta. Máquinas especiales, creadas por ingenieros o procesos especiales inventados por químicos, (transformaciones a temperaturas infra o sobre humanas) para poder inventar texturas alucinadas. Los alimentos sufren agenciamientos pasivos con un proceso químico para modificar su textura natural: textura artificial. Esa textura que hará irreconocible al alimento. Así el Gran Cocinero, se quedará con la mirada perdida y la boquiabierta embobada de los comensales. Esferificaciones con alginato, helados con nitrógeno líquido, estratos microcelulares de pescado, juegos de magia con vapores y efluvios…. huevos caramelizados, croquetas líquidas, helado de azafrán.
Los gustos no se asocian así, a los alimentos del plato: objetivo cumplido. Los alimentos se convierten en simulacros. Antes, los gustos sí se identifican con los alimentos (Cocina Tradicional). Los alimentos de la Gastro-Nomía, no eran virtualizados por un proceso de texturización rizomática. Los objetos parciales, son las texturas gustativas. Los alimentos esquizo, son agenciamientos moleculares de partículas modificadas mediante recombinación técnica.
No vale de nada la memoria, de haberlo probado antes. Pues todo lo que se ofrece como picoteo, es innovación, es pura instanteneidad. Las propuestas de la N.C. son para una sola temporada, como la “alta costura”. Jamás las ha probado nadie antes, ni tampoco las probará nadie el año que viene. No sirve da nada la Historia gastronómica de los platos/alimentos.
4.- Las dos bocas: dientes/estómago y lengua/garganta.
Platón tiene dientes, fonética dental, que trituran el alimento, y un estómago que sacía el hambre. Delezue posee una lengua/paladar, que succiona las texturas y una garganta, fonética gutural, que las engulle.
Platón siempre dijo, que la mejor cocinera era su Madre. Deleuze, en una entrevista, decía que su mejor Hermano era el Cocinero de su Restaurante.
De Platón decían que tenía un buen estómago, de Deleuze dijeron que tenía buen paladar.
El lector, que no entienda esto como una crítica a la N.C. y una defensa de la Comida Tradicional, simplemente dejar constancia de que tan falsa o verdadera son una, como la otra. Y que las dos, forman parte de nuestra alienación. Ah, y por favor, la “deconstrucción” de Derrida no es el esquizoanálisis de Deleuze: por favor, que no la llamen la “deconstrucción de la cocina”, que le digan directamente: la esquizo-cuisine.

Comentarios recientes
hace 10 semanas 8 horas
hace 10 semanas 1 día
hace 10 semanas 1 día
hace 11 semanas 2 días
hace 11 semanas 2 días
hace 13 semanas 1 día
hace 13 semanas 1 día
hace 16 semanas 6 días
hace 17 semanas 2 horas
hace 17 semanas 1 día