Pero… y concretamente… ¿cómo es que nuestra 'Sociedad' es altamente generadora de bloom?

[la represión de la sexualidad (femenina) —en un sentido muy lato ('femenino'), el 'auténtico', del concepto de 'sexualidad' (el al parecer "descubierto" por el psicoanálisis pero aún por considerar en tanto tal).

Llega un día en que tras sacudirte del cuerpo, poco a poco, restos del edipo académico* —que parecen ya por siempre eternamente hechos una costra—, eres capaz de, o te permites leer y entender las cosas bien simples y bien generales, unas cosas tan de cajón y tan tan 'verdaderas' como lo que cuenta Casilda Rodrigáñez en la serie de sus libros —accesibles desde internet (por ejemplo lo que dice en este: La Represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente. —este en coautoría con Ana Cachafeiro).

En ellos denuncia el tremendo lío (pero fácil de desliar) en que consiste nuestra sociedad cuando la describimos desde puntos bien sencillos: por ejemplo desde la infancia, desde el estado 'bebé'.

Antes o a la vez de la lectura de estos textos no viene mal creerse el grito de los patronos de esta web, Deleuze y Guattari, con su mil mesetas, cuando gritan —sobre todo en el Anti-Edipo y las clases— en contra de nuestro espíritu "occidental", cuando iguala Deseo a Carencia. Este grito va a ser algo así como ampliado, compuesto, con otro grito enorme: ¡nunca podremos sentir ni pensar lo suficiente el mundo que tenemos configurado en lo que toca al Poder si no vemos que estamos construidos, como civilización, como civilizaciones, por encima del sufrimiento de infantes, de mujeres, de los úteros de las mujeres, etc., en un proceso de domesticación/reducción del amplio fenómeno de la sexualidad, del deseo! Y dicho proceso habrá que problematizarlo al menos de una forma tan básica como la de Casilda.

Construir colectivo (a modo de otro 'previo' a manifiesto de mesetas.net)

Entender las cosas es todo un problema.

Comunicarse entendiéndose puede suponer una 'pérdida' mayúscula. Así, rápidamente, podríamos decir que hemos vivido 'trayectorias' de demasiado entender y poco 'vivir'.

Cuando te entiendes con alguien puede querer decir que haces que todo fluya en la indiferencia del 'todo comprendido'.

Devenir manada en colectivo, politizando 'lo cotidiano', mezclándolo con lo 'no cotidiano' (deshaciendo nuestra construcción subjetiva que es directamente económica*, transformándose subjetivamente sí o sí, pues la vida de ese modo te conmina a ello, o si no se deshace todo…) es una experiencia donde encontrarse y reencontrarse, digamos que entre las formas-de-vida (tus inclinaciones, tus 'irresistibilidades')…, donde experimentar la belleza del apoyarse-en —y no comunicar—, donde existe la posibilidad de experimentar la posibilidad de —tal y como lo dice Rancière, por ejemplo: la «existencia de formas de organización de la vida material de la sociedad que se sustraen a la lógica del lucro (1), y la existencia de lugares de discusión de los intereses colectivos que se sustraen al monopolio del gobierno erudito (2)».

Tiqqun. La hipótesis cibernética. XI — (fin)

Finalizo la traducción de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre la hipótesis cibernética, de la revista 'Tiqqun 2', una parte englobada en esta edición con el título: «Tout a failli, vive le communisme!» (todo ha fallado, ¡viva el comunismo!), y que va publicada junto a "ecografía de una potencia", "esto no es un programa" y "tesis sobre la comunidad terrible".

Enlace al pdf completo de 'La hipótesis cibernética' (Tiqqun).

(Por cierto: no estoy traduciendo aún las citas que abren estos pequeños capítulos de este texto de Tiqqun.)

    La hipótesis cibernética. XI (fin)
    Tiqqun

    En la cibernética, la amenaza no puede ser acogida y a fortiori menos aún superada. Es preciso que sea absorbida, eliminada. Ya he dicho que la certeza definitiva sobre la cual pueden fundamentarse prácticas de oposición a este mundo gobernado por dispositivos, es la imposibilidad, infinitamente prorrogada, de la destrucción del acontecimiento. La amenaza, y su generalización bajo la forma de pánico, plantea problemas energéticos irresolubles a quienes sostienen la hipótesis cibernética. Simondon explica, así, que las máquinas que tienen un alto rendimiento en información, que controlan con precisión su ambiente, tienen un rendimiento energético débil. Inversamente, las máquinas que demandan poca energía para poder llevar a cabo su misión cibernética, producen un mal reflejo de la realidad. La transformación de formas en informaciones contiene en efecto dos imperativos opuestos: «La información es, en un sentido, aquello que aporta una serie de estados imprevisibles, nuevos, no formando parte de ninguna sucesión definida por anticipado; es por tanto lo que exige, del canal de información, una disponibilidad absoluta para con respecto a todos los aspectos de la modulación que ella remite; el canal de información no debe aportar por sí mismo ninguna forma predeterminada, no debe ser selectivo. […] En un sentido opuesto, la información se distingue del ruido porque se le puede asignar un cierto código, una relativa uniformización; en todos los casos en que no se pueda hacer descender el nivel de ruido por debajo de uno determinado, se lleva a cabo una reducción del margen de indeterminación y de imprevisión de las señales». Dicho de otro modo, para que un sistema físico, biológico o social tenga la suficiente energía como para poderasegurar su reproducción, es preciso que sus dispositivos de control recorten de entre la masa de lo desconocido, diferencien de entre el conjunto de los posibles, aquello que se deriva del azar puro y que se excluye del control por vocación [d'office], de lo que se encuentra en tanto que riesgo [aléa], y que es por consiguiente susceptible de entrar en un cálculo de probabilidades. Se sigue que, para todo dispositivo, como en el caso específico de los aparatos de registro sonoro, «se debe adoptar un compromiso que conserve el suficiente aporte de información para cubrir las necesidades prácticas y un rendimiento energético lo suficientemente elevado como para mantener el ruido de fondo a un nivel que no entorpezca el nivel de la señal». Por ejemplo, en el caso de la policía, se tratará de hallar el punto de equilibrio que existe entre la represión —que tiene como cometido disminuir el ruido de fondo social— y la inteligencia [renseignement] —que informa sobre el estado y los movimientos de lo social a partir de las señales que éste emite.

La economía como magia negra (fin): III. La Metafísica Crítica.

«Hasta el presente, es el mundo quien ha pensado por nosotros.» (Tiqqun aquí mismo, tesis 43)

De la revista Tiqqun 1 vamos traduciendo y colgando aquí esta parte titulada La economía como magia negra; una crítica metafísica.

[El pdf]

    La economía como magia negra
    III – La metafísica crítica

    Y el puzzle social
    ha librado su última combinación

    André Breton

    31. Dos mercancías son a priori, y auténticamente, equivalentes. Solo superficialmente, y en un segundo tiempo, se presentan como singulares. Una mercancía siempre debe presentarse como singular, lo cual le da todo su mana. Solo así es como es deseada, es decir, que la idea del intercambio en tanto equivalencia, idea que se encuentra en ella, deviene pública, y de este modo, seguidamente, la mercancía puede participar en el acto mágico del consumo. Un acto tal que confirma su equivalencia absoluta en el intercambio, antes de que la equivalencia absoluta del uso se afirme tiránicamente, en todos los Bloom que la han comprado, como empobrecimiento brusco. Y la singularidad que se había mostrado se revela también como mercancía, es decir, como perfectamente indiferenciada. El mana huyó.

Tiqqun. La hipótesis cibernética. X

Seguimos la traducción de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre la hipótesis cibernética, de la revista 'Tiqqun 2', una parte englobada en esta edición con el título: «Tout a failli, vive le communisme!» (todo ha fallado, ¡viva el comunismo!), y que va publicada junto a "ecografía de una potencia", "esto no es un programa" y "tesis sobre la comunidad terrible".

(Por cierto: no estoy traduciendo aún las citas que abren estos pequeños capítulos de este texto de Tiqqun.)

    La hipótesis cibernética. X
    Tiqqun

    Se ha insistido a menudo —y T. E. Lawrence no es una excepción— en la dimensión cinética de la política y de la guerra, en tanto que contrapunto estratégico a una concepción cuantitativa de las relaciones de fuerza. Esta es la perspectiva típica de la guerrilla, por oposición a la guerra tradicional. Se ha dicho que, a falta de ser masivo, un movimiento debería ser rápido, más rápido que la dominación. Es así por ejemplo como la Internacional Situacionista formula su programa en 1957: « Es preciso comprender que vamos a asistir a una carrera de velocidad entre los artistas libres y la policía para experimentar y desarrollar las nuevas técnicas de condicionamiento. En esta carrera, la policía ya tiene una considerable ventaja. De su resultado depende sin embargo la aparición de entornos apasionados y liberadores, o el refuerzo —científicamente controlable, sin brecha— de ese entorno de opresión y horror del mundo viejo. […] Si el control de estos nuevos medios no es totalmente revolucionario, podemos ser conducidos al ideal civilizado [policé] de una sociedad de abejas. » Frente a esta última imagen, evocación explícita pero estática de la cibernética consumada, tal y como el Imperio le da figura, la revolución debiera consistir en una reapropiación de las herramientas tecnológicas más modernas, reapropiación que debiera permitir contestar a la policía en su mismo terreno, creando un contra-mundo con los mismos medios que ella emplea. Se concibe aquí la velocidad como una de las cualidades más importantes para el arte político revolucionario. Pero esta estrategia implica atacar fuerzas sedentarias. Ahora bien, bajo el Imperio, éstas tienden a pulverizarse mientras que el poder impersonal de los dispositivos deviene nómada y atraviesa todas las instituciones haciéndolas implosionar.

    Inversamente, la lentitud es quien ha informado otra cara de las luchas contra el Capital. El sabotaje ludista no debe ser interpretado bajo una perspectiva marxista tradicional, como una simple rebelión primitiva con respecto al proletariado organizado, como una protesta del artesanado reaccionario contra la expropiación progresiva de los medios de producción provocada por la industrialización. Se trata de un acto deliberado de lentificado de los flujos de mercancías y personas, que anticipa la característica central del capitalismo cibernético en tanto que es movimiento hacia el movimiento, voluntad de potencia [puissance], aceleración generalizada. Taylor por otra parte concibe la Organización Científica del Trabajo como una técnica de combate contra el «frenado» obrero que representa un obstáculo efectivo a la producción. En el orden físico, las mutaciones del sistema dependen también de una cierta lentitud, como indican Prigogine y Stengers: «cuanto más rápida sea la comunicación en el sistema, mayor será la proporción de fluctuaciones insignificantes, incapaces de transformar el estado del sistema, luego más estable será dicho estado». Las tácticas de lentificación son portadoras por tanto de una potencia suplementaria en la lucha contra el capitalismo cibernético, puesto que no lo atacan solamente en su ser, sino también en su proceso. Pero hay más: la lentitud también es necesaria para vincular entre sí formas-de-vida de una forma que no sea reducible a un intercambio de informaciones. Expresa la resistencia de la relación a la interacción.

¿Qué es la metafísica crítica? Acto segundo

De la revista Tiqqun 1 vamos traduciendo y colgando aquí esta parte —con la que comienza este número— titulada ¿Qué es la metafísica crítica? (en tres actos).

[El pdf (en proceso)]

    ¿Qué es la metafísica crítica?

    ACTO SEGUNDO: «La Verdad debe ser dicha, el mundo debe volar en pedazos» (Fichte)

    Por tanto, el gesto de reconocer el olvido del Ser, y por ello de salir del nihilismo, no es nada que vaya de suyo, nada que sea susceptible de un fundamento racional; se trata de una decisión moral, y no abstractamente, sino concretamente moral: puesto que en el mundo de la mercancía autoritaria, donde la renuncia al pensamiento es la primera condición de «integración social», la conciencia es inmediatamente un acto, y un acto para el cual es corriente que se juzgue bueno privaros lo bastante de él, ya sea directamente, o bien indirectamente mediante el simpático servicio de aquellos de los que dependéis. Ahora que todas las instancias represivas donde la moral se alienaba en moralidad se despedazan, nos es por fin dado poder conocerla en toda su radicalidad originaria, aquella que la designa en tanto la unidad conformada por las costumbres [moeurs] de los hombres y la conciencia que de ellas tienen, y en tanto que tal, en tanto que enemigo absoluto de este mundo. Esto se podría expresar en terminos más tajantes de la manera siguiente: se combate ya sea por el Espectáculo, o bien sea por el Partido Imaginario; entre ambos no hay nada. Todos aquellos que pueden acomodarse a una sociedad que se acomoda tan bien a la inhumanidad, todos los que se encuentran bien propinando la limosna de su indiferencia tanto a su propio sufrimiento como al de sus semejantes, todos los que hablan del desastre como si se tratara de un nuevo mercado de provechosas salidas…, no son nuestros hermanos. Concebimos su muerte como un hecho deseable. No tenemos queja de que no se giren hacia la Metafísica Crítica, cosa que podría constituir, en tanto que discurso, un determinado propósito social, sino el rechazar el ver su contenido de verdad, que, estando por doquier, excede toda determinación particular. No hay coartada frente a una tal ceguera; la aptitud metafísica es la cosa mejor compartida del mundo: «no es necesario ser zapatero para saber si te van unos zapatos» (Hegel); rechazar el ejercerla constituye en las condiciones presentes un crimen permanente. Y este crimen, el de la denegación del carácter metafísico de aquello que es, se ha beneficiado de una tan duradera y general complicidad que ha devenido revolucionario formular los principios a priori sobre los cuales se funda toda experiencia humana. Aquí nos es preciso recordarlos, para vergüenza de los tiempos.

¿Qué es la metafísica crítica? Acto primero

De la revista Tiqqun 1 vamos traduciendo y colgando aquí esta parte —con la que comienza este número— titulada ¿Qué es la metafísica crítica? (en tres actos).

[El pdf (en proceso)]

    ¿Qué es la metafísica crítica?

    No se nos escapa para nada que « 'metafísica' —así como 'abstracto' e incluso 'pensar'— ha devenido una palabra ante la cual todo el mundo huye como de la peste» (Hegel). Y cuando restablecemos algo así, 'metafísica', en el centro de esa época cuya frivolidad triunfante creía haber rechazado [refoulé] todo eso para siempre hacia su periferia, seguramente que lo hacemos con un estremecimiento de gozo malvado, y con la turbadora certeza de estar metiendo el dedo en la llaga. Mediante este gesto, tenemos además el descaro de pretender que no es que estemos cediendo a algún sofisticado capricho, sino más bien a una necesidad imperiosa, inscrita directamente en la historia. La Metafísica Crítica no es una habladuría más en el curso del mundo, ni la última especulación salida del cráneo de alguna inteligencia particular; es lo más real que pueda contener nuestro tiempo. La Metafísica Crítica está en todas las tripas. Cualesquiera que sean nuestras protestas en esta materia, no hay ninguna duda de que se intentará, de una manera o de otra, atribuirnos a nosotros esta invención, teniendo como objetivo ocultar cierto hecho bien destacado: que ella existía ya mucho antes de encontrar su formulación, que estaba incluso por todos lados, en estado de falta en el sufrimiento, de denegación en la diversión, de móvil en el consumo, o de evidencia en la angustia. Pertenece a la sórdida apatía, a la incurable banalidad, a la repugnante insignificancia de estos tiempos que se dicen «modernos» el haber convertido a la metafísica en una distracción, a todas luces inocente, de algunos eruditos a medio servir [la expresión que usan en francés es 'érudits en faux col', literalmente, eruditos de cuello falso, y dicha expresión francesa solo pude ver que se usa para las cervezas, cuando éstas tienen o se sirven con demasiada espuma y por tanto la cantidad de cerveza no es la quizá esperada], y de haberla castrado hasta convertirla en el único ejercicio que conviene para este tipo de insectos: el rumiado platónico [la mandibulation platonique]. Ya solo por este aspecto, que no es reductible a su expresión conceptual, la Metafísica Crítica es la experiencia que desmiente fundamentalmente la inepta «modernidad», y se entusiasma cada día un poco más, abriendo los ojos sobre el exceso del desastre.

La economía como magia negra: II – El intercambio en general

De la revista Tiqqun 1 vamos traduciendo y colgando aquí esta parte titulada La economía como magia negra; una crítica metafísica.

[El pdf (en proceso)]

    La economía como magia negra
    II – El intercambio en general

    5. La mayor parte de las ideas falsas acerca del mundo arcaico tienen como fundamento la eternización de las categorías mercantiles y la creencia en su naturalidad. Aquello que el hombre moderno cree ser, también cree que lo han sido todos los hombres del pasado, con el matiz de que éstos lo habrían sido con menor perfección. El hilo de nuestra demostración nos hará pasar a través del campo de ruinas de esta bella tranquilidad evolucionista.

    a) El don

    6. La sociedad primitiva aún les parece a algunos la sociedad de la pureza de la necesidad. Pero la necesidad no es el hecho primero de la humanidad: no es la condición de toda vida humana, y tampoco lo era al comienzo de la historia humana. Lejos de ser primitiva, la necesidad es más bien una producción propia de la modernidad.

    Anotación: el utilitarismo quiere conceder que las necesidades sean históricas, que puedan cambiar con la organización social, etc. Además, incluso la utilidad suprema es relativa a una cierta época, ya que la sociedad que se trata de reproducir no es siempre la misma. El funcionalismo es un utilitarismo elástico —pero esta goma se rompe bajo la presión de la historia. No solo el modo de ser de las necesidades es lo histórico, ni incluso solamente su esencia: la simple existencia de las necesidades en tanto necesidades no es un invariante antropológico, sino una creación histórica cuya extensión mundial es relativamente reciente, así como lo es cierto modo de vida particular: la supervivencia. Se sabe que es precisamente la aparición del mercado moderno quien ha creado la escasez, este «presupuesto» de la pretendida economía.

La economía como magia negra: I. La mercancía y la equivalencia

De la revista Tiqqun 1 vamos traduciendo y colgando aquí este: La economía como magia negra; una crítica metafísica

Requiere comentar algo para prevenir quizá una lectura rápida de algunos insultos que vamos a leer aquí abajo (y para animar a pasar por encima de los mismos pues me parece que la temática y de lo que nutre este texto —en realidad conceptos bien sencillos y parece que palpables— para pensar el presente es muy importante como para no leerlo).

Les da mucha rabia, a los redactores de Tiqqun, los discursos en general, de la 'PRODUCCIÓN SOCIAL', del SABER… y esas gaitas de aprendices de intelectuales y de futuros profesores-anti-profesores.

Se meten mucho, pues, con el economicismo ambiente, por llamarlo de alguna manera (aunque lo nombro mal si digo eso, economicismo, y si solo digo eso, es para empezar a entenderse); y entonces, la gente que parece que han tenido muy cerca y con la que habrán discutido se llegan a autodenominar negristas (aunque seguro que lo hacen bastante poco, por otra parte); suponemos que es gente, digo, con la que los de Tiqqun disentían mucho al oír algunos de esos "palabros económicos" espetados para teorizar sobre las luchas… sobre el momento del Capitalismo en que vivimos…
Y el problema que tenemos con esto es el de siempre, y que a Tiqqun parece importarle mucho (y que creo que es muy importante hoy) y que se retrotrae a Marx, pues como dice sin ir más lejos Naredo:

    Marx encauzó insensiblemente la crítica al capitalismo dentro de la racionalidad económica que este mismo sistema había creado para glorificarse.

Esto es un problema enorme, y verdaderamente da rabia.

Y ese problema no está atendido por parte de la "iglesia izquierdista", la que quiere reformar la izquierda y seguir diciéndose "marxistas", y seguir a veces espetando el nombre propio de Marx como consigna para todo. De ahí, creo, diríamos, los insultos también enormes que dirigen a los seguidistas de lo que se denomina, por sus enemigos quizá, negrismo (aunque aquí no hay insultos, creo, a Negri).

Tiqqun. Tesis sobre la comunidad terrible 0

Este apartado '0' va al final —tras el 5º— y antes del post-scriptum con que acaban las «Tesis sobre la comunidad terrible».

Intercalamos, en la traducción de la hipótesis cibernética y el libro de Aspe, etc. etc., otros capítulos de la revista Tiqqun 2 que me parecen fundamentales y que iremos ya traduciendo sin el orden que tienen en el original pues se entienden bastante si se está algo introducido en por ejemplo el vocabulario 'ético' de Tiqqun con los materiales por ejemplo encontrables en internet ya ('introducción a la guerra civil'… etc.).

Enlace al pdf sobre las tesis de la comunidad terrible (en proceso).

En este caso es la traducción de la misma edición francesa del 2009 (La Fabrique), del cap. 0 de las 'Tesis sobre la comunidad terrible", que forman parte de dicha revista, y es una parte que está englobada —en esta edición— bajo el título: «Tout a failli, vive le communisme!» (todo ha fallado, ¡viva el comunismo!), y que va publicada junto a "la hipótesis cibernética", "esto no es un programa" y "ecografía de una potencia".

    Tesis sobre la comunidad terrible: 0. Notas para un superamiento [dépassement]
    algunas indicaciones para superar el malestar presente: notas no exhaustivas y no programáticas.

    [Aquí va una cita de J. Lefebvre (La société de la consolation); no traduzco las citas por ahora]

    1. LA COMUNIDAD TERRIBLE, allá donde la hubiere, es como todo lo demás, puesto que ella está en todo lo demás.

    2. DEMOCRACIA BIOPOLÍTICA y comunidad terrible —una en tanto que axiomática de la distribución de las relaciones [rapports] de fuerza, la otra en tanto que sustrato efectivo de las relaciones [rapports] inmediatas— constituyen las dos polaridades de la situación actual. Y ello hasta tal punto que las relaciones de poder que rigen las democracias biopolíticas no podrían realizarse, propiamente hablando, sin las comunidades terribles, que conforman el sustrato ético de dicha realización. Con más exactitud, la comunidad terrible es la forma pasional de esta axiomática, lo que le permite desplegarse en territorios concretos.

    En última instancia, solo mediante la comunidad terrible es como el Imperio consigue semiotizar las formaciones sociales más heterogéneas bajo la forma de la democracia biopolítica: en ausencia de comunidades terribles, la axiomática social de la democracia política no tendría cuerpos sobre los que efectuarse. Sin esta mediación no podríamos explicar todos los fenómenos de intrincación entre lo arcaico (neo-esclavismo, prostitución globalizada, neofeudalismo de empresa, tráfico de humanos de todo tipo…) y la hipersofisticación imperial.

Por un mundo sin 'Economía': Naredo, Dumont…

    «Marx no reconoce la existencia de dos diferentes niveles de análisis desde los que […] enjuiciar la acumulación de riquezas».
    Jose Manuel Naredo en La economía en evolución.

    «Frente al énfasis ingenuo en la productividad y en el trabajo que ha impedido de forma duradera a la modernidad el acceso a la política como la dimensión más propiamente humana, la política es restituida aquí a su inacción central, vale decir a un actuar que consiste en hacer inoperantes todas las obras humanas. El trono vacío, símbolo de la Gloria, es lo que es preciso profanar para dejar lugar, más allá de ésta, a algo que, por ahora, podemos apenas evocar con el nombre de zoe aionios, vida eterna». Giorgio Agamben en El Reino y la Gloria

Vamos a intentar profundizar en una especie de sensación: en la ridiculez que a veces puede sentirse hablando y cuidando la 'producción' en general (de valor, de servicios…) en las ciudades, mientras que 'se come' tan mal.

Aquí, en esta civilización, podemos sentir, en las ciudades por ejemplo —pues aunque ahora 'todo sea ciudad', sí que en ellas nos hemos criado mucho gente, y en ellas no ha sido hasta muy tarde cuando mucha gente nos hemos dado cuenta de las atrocidades que conllevaba nuestra vida en cuanto a la supuesta 'abundante' alimentación…— en las ciudades, decíamos, se muestra una civilización donde se cuida en general tan poco la 'producción' más 'real': la relativa a la alimentación.

Tiqqun. Tesis sobre la comunidad terrible II. Efectividad

Comentar, antes de nada, esta frase de este capitulillo de las Tesis, frase brutal por la simetría que señala:

    «No hay participación consciente en la democracia biopolítica sin participación inconsciente en una comunidad terrible, y viceversa.»

    Ilustrémosla:
    - Cuando estamos conscientemente participando en la democracia como ciudadanos (creyendo por ejemplo en la docta ciudadanía de "los médicos") estamos participando inconscientemente en una comunidad terrible de blooms.
    - Cuando estamos conscientemente participando en una comunidad terrible de por ejemplo militantes-blooms asociados inasociados, pero muy asociativos, (ecologistas, pro-palestina, etc.), estamos participando inconscientemente en la democracia biopolítica de por ejemplo mismamente los doctos ciudadanos "médicos" que nos salvan nuestra biología, por la gracia de Dio$.

Volviendo a lo que aquí nos trae, intercalamos aquí —en la traducción de la hipótesis cibernética y el libro de Aspe, etc. etc.—, otros cap. de la revista Tiqqun 2 —que me parecen fundamentales y que iremos ya traduciendo sin el orden que tienen en el original pues se entienden lo suficiente, o se empiezan a entender, si se está algo introducido en por ejemplo el vocabulario 'ético' de Tiqqun con los materiales por ejemplo encontrables en internet ('introducción a la guerra civil'… etc.).

Tiqqun. La hipótesis cibernética. IX

Seguimos la traducción de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre la hipótesis cibernética, de la revista 'Tiqqun 2', una parte englobada en esta edición con el título: «Tout a failli, vive le communisme!» (todo ha fallado, ¡viva el comunismo!), y que va publicada junto a "ecografía de una potencia", "esto no es un programa" y "tesis sobre la comunidad terrible".

(Por cierto: no estoy traduciendo aún las citas que abren estos pequeños capítulos de este texto de Tiqqun.)

    La hipótesis cibernética. IX
    Tiqqun

    Debemos a T. E. Lawrence la elaboración de los principios de la guerrilla a partir de su experiencia en el combate al lado de los Árabes contra los Turcos, en 1916. ¿Qué dice Lawrence? Que la batalla no es el único desarrollo dentro de la guerra, así como que la destrucción del corazón del enemigo no es su objetivo central, a fortiori si este enemigo no tiene rostro, como sucede frente al poder impersonal que materializan los dispositivos cibernéticos del Imperio: « La mayor parte de las guerras son guerras de contacto, esforzándose ambas fuerzas en permanecer cercanas a fin de evitar toda sorpresa táctica. En cuanto a la guerra árabe, debía ser una guerra de ruptura: contener al enemigo por la amenaza silenciosa de un vasto desierto desconocido, no descubriéndose más que en el momento del ataque. » Deleuze, incluso si opone demasiado rígidamente la guerrilla, que plantea el problema de la individualidad, a la guerra, que plantea el de la organización colectiva, precisa que se trata de abrir lo más posible el espacio, y profetizar, o, mejor aún, de « fabricar lo real, no de responderle ». La revuelta invisible, la guerrilla difusa, no sancionan una injusticia, crean un mundo posible. En el lenguaje de la hipótesis cibernética, la revuelta invisible, la guerrilla difusa, en el nivel molecular, la sabría crear de dos maneras. Primer gesto, fabrico lo real, trastorno [détraque] y me trastorno trastornando. Todos los sabotajes tienen ahí su fuente. Lo que representa mi comportamiento en este momento no existe para el dispositivo que se trastorna conmigo. Ni 0 ni 1, soy el tercero absoluto. Mi goce excede el dispositivo. Segundo gesto, no respondo a los bucles retroactivos humanos o maquínicos que intentan acotarme, tal y como Bartleby con su « preferiría no hacer », me mantengo en el desvío, no entro en el espacio de los flujos, no me conecto, me quedo. Hago uso de mi pasividad en tanto que potencia contra los dispositivos. Ni 0 ni 1, soy la nada absoluta. Primer tiempo: gozo perversamente. Segundo tiempo: me reservo; más allá, por debajo; cortocircuito y desconexión. En ambos casos, el feedback no ha lugar, existiendo la alimentación del inicio de una línea de fuga, una línea de fuga que es por un lado exterior, y que parece surgir de mí, y que, por otro lado, es interior, y me vuelve a llevar hacia mí. Todas las formas de interferencia parten de estos dos gestos, líneas de fuga exteriores e interiores, sabotajes y repliegues, búsqueda de formas de lucha y asunción de formas-de-vida. En adelante, el problema revolucionario consiste en conjugar ambos momentos.

Tiqqun. Tesis sobre la comunidad terrible III

Intercalamos, en la traducción de la hipótesis cibernética y el libro de Aspe, etc. etc., otros cap. de la revista Tiqqun 2 (que me parecen fundamentales y que iremos ya traduciendo sin el orden que tienen en el original pues se entienden bastante si se está algo introducido en por ejemplo el vocabulario 'ético' de Tiqqun con los materiales por ejemplo encontrables en internet ya ('introducción a la guerra civil'… etc.)).

Enlace al pdf sobre las tesis de la comunidad terrible (en proceso).

En este caso es la traducción, que también iremos haciendo, de la misma edición francesa del 2009 (La Fabrique), del cap. III (27 puntos) de las 'Tesis sobre la comunidad terrible", que forman parte de la revista 'Tiqqun 2', una parte que está englobada —en esta edición— con el título: «Tout a failli, vive le communisme!» (todo ha fallado, ¡viva el comunismo!), y que va publicada junto a "la hipótesis cibernética", "esto no es un programa" y "ecografía de una potencia".

Me parece muy importante esta descripción fundamental de la 'comunidad' de 'blooms' que por defecto 'somos'. Esta parte III del libro de las Tesis trata de un tema fundamental (el llamado de la "parresía", que he dejado casi igual a como escriben en francés esta palabra griega).

    Tesis sobre la comunidad terrible III Afectividad
    de por qué a menudo se desea lo que conlleva nuestra desgracia (y se hace tanto, y de un modo tal, que hasta se llega a añorar la época de los matrimonios arreglados), y de por qué las mujeres no dicen lo que piensan. Aquí se habla también de la insuficiencia de las buenas intenciones.

    ¡Atención! Capítulo de lectura peligrosa, ya que aquí todo el mundo está acusado.

    YOCASTA
    ¿Qué es el exilio?¿De qué sufre el exiliado?
    POLINICES
    Del peor de los males: no tener derecho a la parrhesia.
    YOCASTA
    Es una condición de esclavo, no decir lo que se piensa.
    POLINICES
    Y de deber plegarse a las tonterías de quienes mandan.
    YOCASTA
    Sí, y es esto: hacer el estúpido con los estúpidos.
    POLINICES
    Por interés, uno fuerza su temperamento

    Eurípides
    Las Fenicias

    1. La parrhesia es el uso peligroso del lenguaje, su uso afectual [en francés affectuel: es un derivado, como se ve, de 'afecto', así como 'emocional' deriva de emoción (tampoco existe en francés 'afectual', así que ni siquiera podemos decir que sea neologismo, creo). N. de T.], es el acto de verdad que pone en cuestión los vínculos de poder tal y como se dan en la amistad, en la política, en el amor. El parrhesiastés no es el que dice la verdad más dolorosa para romper los lazos que unen a los demás, y que se fundan sobre el rechazo a aceptar esta verdad como ineluctable. Quien hace uso de la parrhesia se pone de entrada él mismo en peligro, con un gesto de exposición de sí mismo en las mallas relacionales. La parrhesia es el acto de verdad que huye del punto de vista del sobrevuelo [surplomb].

Tiqqun. La hipótesis cibernética. VIII

Seguimos la traducción de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre la hipótesis cibernética, de la revista 'Tiqqun 2', una parte englobada en esta edición con el título: «Tout a failli, vive le communisme!» (todo ha fallado, ¡viva el comunismo!), y que va publicada junto a "ecografía de una potencia", "esto no es un programa" y "tesis sobre la comunidad terrible".

(Por cierto: no estoy traduciendo aún las citas que abren estos pequeños capítulos de este texto de Tiqqun.)

    La hipótesis cibernética. VIII
    Tiqqun

    No todos los individuos, los grupos, todas las formas-de-vida pueden ser montadas en bucle de retroacción. Las hay demasiado frágiles, que amenazan con romperse. También demasiado fuertes, que amenazan con romper.
    Estos devenires,
    a modo de separación,
    suponen que en un momento de la experiencia vivida los cuerpos pasen por el agudo sentimiento de que todo esto se puede acabar abruptamente,
    en uno u otro momento,
    que la nada,
    que el silencio,
    que la muerte están al alcance de cuerpo y de gesto.
    Esto puede acabar.
    La amenaza.

    Hacer que fracase el proceso de cibernetización, hacer bascular al Imperio pasará por una apertura al pánico. La caída del Imperio será siempre percibida por sus agentes y sus aparatos de control como el más irracional de los fenómenos, puesto que el Imperio es un conjunto de dispositivos que apuntan a conjurar el acontecimiento, en un proceso de control y de racionalización. Las líneas que siguen echan un vistazo hacia lo que podría ser un tal punto de vista cibernético sobre el pánico, e indican bastante bien, a contrario, su potencia efectiva: « El pánico es por tanto un comportamiento colectivo ineficaz, puesto que no está adaptado al peligro (real o supuesto); se caracteriza por la regresión de las mentalidades hacia un nivel arcaico y gregario, y conduce a apasionadas y primitivas reacciones de fuga, agitación desordenada, violencias físicas y, de modo general, a actos de auto- o hetero-agresividad; las reacciones de pánico derivan de las características del alma colectiva: alteración de las perpepciones y del juicio, alineación respecto a los comportamientos más frustrados, sugestionabilidad, participación en la violencia sin noción de responsabilidad individual. »

Tiqqun. La hipótesis cibernética. VII

Este breve cap. 7 (hay 11) contiene algunas observaciones que anuncian la experimentación en que consistiría un no-voluntarista "combate contra" la hipótesis cibernética.
Esta hipótesis está en el ambiente, pero no se tematiza (se habla de liberalismo y neoliberalismo pero no se engancha quizá mucho con el análisis o con esos "esquemas mentales" comunes a:
- muchos de los "críticos" —incluso "luchadores"—
- y en general lo "neoliberal")
También dice por ejemplo —en esta parte este artículo de la revista Tiqqun 2—, en el tono atrevido de siempre, algo insultante, que la hip. cibernética nos sirve para discriminar entre ciertos aspectos de algunos autores de moda.

Seguimos pues con la traducción de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre la hipótesis cibernética, de la revista 'Tiqqun 2', una parte englobada en esta edición con el título: «Tout a failli, vive le communisme!» (todo ha fallado, ¡viva el comunismo!), y que va publicada junto a "ecografía de una potencia", "esto no es un programa" y "tesis sobre la comunidad terrible".

(Por cierto: no estoy traduciendo aún las citas que abren estos pequeños capítulos de este texto de Tiqqun.)

    La hipótesis cibernética. VII
    Tiqqun

    Cuando se es escritor, poeta o filósofo es costumbre apostar por la potencia del Verbo para trabar, desbaratar o traspasar los flujos de información del Imperio, las máquinas binarias de enunciación. Hemos comprendido que estos cantores de la poesía serían algo así como la última defensa ante la barbarie de la comunicación. Incluso cuando identifica su posición con la de las literaturas menores, de excéntricos, de « locos literatos », cuando se acorralan los idiolectos que en toda lengua trabajan para mostrar aquello que se escapa del código, para que implosione la idea misma de comprensión, para exponer el malentendido fundamental que echa por tierra la tiranía de la información, el autor que, además, se sabe actuado, hablado, atravesado por intensidades, no deja por ello de estar menos animado ante su página en blanco por una concepción profética del enunciado. Para el « receptor » que soy, los efectos de sideración [buscar en mesetas.net, por ejemplo, sobre este neologismo] que ciertas escrituras se han puesto a buscar conscientemente a partir de los años 1960 no son a este respecto menos paralizantes que lo era la vieja teoría crítica categórica y sentenciosa. Ver desde mi silla a Guyotat o Guattari gozando cada línea, retorciéndose, eructando, peyéndose y vomitando su devenir-delirio, no es algo que me haga correrme, empalmarme, o refunfuñar más que raramente, es decir, solamente cuando cierto deseo me lleva hasta las riberas del voyeurismo. Performances, es seguro, ¿pero performances de qué? [performance tiene un sentido —en francés— en 'arte' como el que podríamos conocer en castellano, pero también tiene un sentido en francés en el ámbito del deporte, en el cual quiere decir resultado, marca conseguida; también en el ámbito de la empresa con el sentido de resultado; así como en lingüística, que es el conjunto de enunciados producidos por el locutor de una lengua]. Performances de una alquimia de internado donde la piedra filosofal es acorralada a golpe de tinta y de jodienda mezcladas. En cuanto a la teoría y la crítica, éstas permanecen enclaustradas en una policía del enunciado claro y distinto, tan transparente como debiera serlo el pasaje de la « falsa consciencia » a la conciencia ilustrada.

Tiqqun. La hipótesis cibernética. VI

Traducción de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre la hipótesis cibernética, de la revista 'Tiqqun 2', una parte englobada en esta edición con el título: «Tout a failli, vive le communisme!» (todo ha fallado, ¡viva el comunismo!), y que va publicada junto a "ecografía de una potencia", "esto no es un programa" y "tesis sobre la comunidad terrible".

(Por cierto: no estoy traduciendo aún las citas que abren estos pequeños capítulos de este texto de Tiqqun.)

    La hipótesis cibernética. VI
    Tiqqun

    La utopía cibernética no solo ha vampirizado al socialismo y a su potencia de oposición haciendo de él una « democracia de proximidad ». En esos años 1970 llenos de confusión también ha contaminado al marxismo más avanzado, haciendo que su perspectiva sea imposible e inofensiva. « Observamos por doquier —escribe Lyotard en 1979— que por una u otra razón, la Crítica de la economía política y la crítica de la sociedad alienada —que es su correlato— se utilizan como elementos en la programación del sistema ». Frente a la hipótesis cibernética unificante, el axioma abstracto de un antagonismo potencialmente revolucionario —lucha de clases, « Comunidad humana » (Gemeinwesen) o lo « social-vivo» contra el Capital, general intellect contra proceso de explotación, « multitud » contra « Imperio », « creatividad » o « virtuosismo » contra trabajo, « riqueza social » contra valor mercantil, etc.— sirve, en definitiva, dentro del proyecto político de una mayor integración social. La crítica de la economía política y la ecología no critican el estilo económico propio del capitalismo, ni la visión totalizante y sistémica propia de la cibernética, sino que incluso conforman paradójicamente los motores de sus filosofías totalizantes de la historia. Su teleología ya no es la del proletariado o la naturaleza, sino la del Capital. Hoy su perspectiva es, profundamente, la de una economía social, la de una « economía solidaria », la de una « transformación del modo de producción », no ya por colectivización o estatalización de los medios de producción, sino por la colectivización de las decisiones de producción. Tal y como lo anuncia por ejemplo Yann Moulier Boutang, finalmente de lo que se trata es de que se vea reconocido « el carácter social colectivo de la producción de riqueza », de que el oficio de vivir a lo ciudadano sea valorizado. Este pretendido comunismo se ve reducido a un democratismo económico, al proyecto de reconstrucción de un Estado « post-fordista », desde abajo. La cooperación social se plantea como siempre ya dada, sin inconmensurabilidades éticas, sin interferencias en la circulación de los afectos, sin problemas de comunidad.

Tiqqun. La hipótesis cibernética. V

Traducción de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre la hipótesis cibernética, de la revista 'Tiqqun 2', una parte englobada en esta edición con el título: «Tout a failli, vive le communisme!» (todo ha fallado, ¡viva el comunismo!), y que va publicada junto a "ecografía de una potencia", "esto no es un programa" y "tesis sobre la comunidad terrible".

(Por cierto: no estoy traduciendo aún las citas que abren estos pequeños capítulos de este texto de Tiqqun.)

    La hipótesis cibernética. V
    Tiqqun

    Los acontecimientos mayo del 68 han provocado en el conjunto de las sociedades occidentales una reacción política que apenas SE recuerda hoy día. Muy rápidamente, la reestructuración del capitalismo se organizó, como se pone en marcha un ejército. Se pudo ver que, junto al Club de Roma, multinacionales como Fiat, Volkswagen o Ford pagaron a economistas, sociólogos y ecologistas para que determinaran las producciones a las cuales deberían renunciar las empresas a fin de que el sistema capitalista funcionara mejor y se reforzara. En 1972, el informe del Massachusetts Institute of Technology financiado por el ya mentado Club de Roma, llamado Alto al crecimiento, provocó un gran revuelo, ya que recomendaba detener el proceso de acumulación capitalista, incluyendo en esto también a los países en vías de desarrollo. Desde lo más alto de la dominación vemos que SE reivindicaba el « crecimiento cero » a fin de preservar los vínculos sociales y los recursos del planeta, que SE introducían componentes cualitativas en el análisis del desarrollo contra las proyecciones cuantitativas centradas en el crecimiento, y que se exigía en definitiva que éste fuera completamente redefinido; y toda esta presión se acentuó al estallar la crisis de 1973. El capitalismo parecía estar haciendo su autocrítica. Pero si he hablado una vez más de guerra y de ejército, es porque el informe del MIT, elaborado por el economista Dennis H. Meadows, se inspiraba en los trabajos de un tal Jay Forrester al cual el ejército del aire de los EEUU le había encargado preparar un sistema de alerta y defensa —el SAGE system— que coordinaría por primera vez radares y ordenadores con el fin de detectar e impedir un posible ataque del territorio estadounidense con misiles enemigos. Forrester había conseguido infraestructuras de comunicación y control entre hombres y máquinas donde éstos se encontraban interconectados por vez primera en « tiempo real ». Luego fue elegido en la escuela de administración [management] del MIT para extender sus competencias en análisis sistémico al mundo económico. Aplicó los mismos principios de orden y defensa a las empresas, y luego, en su obra World Dynamics —que inspiró a los chivatos del MIT— le tocaría el turno a las ciudades y al conjunto del planeta. De este modo la « segunda cibernética » fue determinante para fijar los principios de reestructuración del capitalismo. Con ella, la economía política devenía una ciencia del viviente. Analizaba el mundo en tanto que sistema abierto de transformación y de circulación de flujos de energía y monetarios.

Tiqqun. La hipótesis cibernética. IV

Traducción de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre la hipótesis cibernética, de la revista 'Tiqqun 2', una parte englobada en esta edición con el título: «Tout a failli, vive le communisme!» (todo ha fallado, ¡viva el comunismo!), y que va publicada junto a "ecografía de una potencia", "esto no es un programa" y "tesis sobre la comunidad terrible".

(Por cierto: no estoy poniendo, traduciendo, aún las citas que abren estos pequeños capítulos de este texto de Tiqqun.)

    La hipótesis cibernética. IV
    Tiqqun

    Como ya sabemos, la cibernética no es simplemente uno de los aspectos de la vida contemporánea, su cara neo-tecnológica por ejemplo, sino el punto de partida y el de llegada del nuevo capitalismo. Capitalismo cibernético —¿qué significa esto? Quiere decir que desde los años 1970 nos las vemos con una formación social emergente que toma el relevo del capitalismo fordista y que resulta de la aplicación de la hipótesis cibernética a la economía política. El capitalismo cibernético se desarrolla con el fin de permitir, al cuerpo social devastado por el Capital, reformarse y ofrecerse para un ciclo más en el proceso de acumulación. Por un lado el capitalismo debe crecer, lo que implica una destrucción. Por el otro debe reconstruir « comunidad humana », lo que implica una circulación. « Hay, escribe Lyotard, dos usos de la riqueza, es decir, de la potencia-poder: uno reproductivo y otro saqueador. El primero es circular, global, orgánico: el segundo es parcial, mortífero, envidioso. […] El capitalismo es conquistador y el conquistardor es un monstruo, un centauro: su tren delantero se nutre de reproducir el sistema regulado de las metamorfosis controladas bajo la ley de la mercancía-patrón, y su tren trasero de saquear las energías sobreexcitadas. Con una mano se apropia de algo, por tanto conserva, es decir, reproduce en la equivalencia, reinvierte; por el otro toma y destruye, roba y huye, abriendo otro espacio, otro tiempo. » Las crisis del capitalismo, tal y como las comprendía Marx, siempre proceden de una dislocación entre el tiempo de la conquista y el de la reproducción. La función de la cibernética es la de evitar estas crisis asegurando la coordinación entre « el tren trasero » y el « tren delantero » del Capital. Su desarrollo es una respuesta endógena aportada a ese problema que se le plantea al capitalismo, el de desarrollarse sin equilibrios fatales.

Tiqqun. La hipótesis cibernética. III

Traducción de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre la hipótesis cibernética, de la revista 'Tiqqun 2', una parte englobada en esta edición con el título: «Tout a failli, vive le communisme!» (todo ha fallado, ¡viva el comunismo!), y que va publicada junto a "ecografía de una potencia", "esto no es un programa" y "tesis sobre la comunidad terrible".

(Por cierto: no estoy poniendo, traduciendo, aún las citas que abren estos pequeños capítulos de este texto de Tiqqun.)

    La hipótesis cibernética. III
    Tiqqun

    En 1946 tiene lugar en Nueva York una conferencia de científicos cuyo objeto es extender la hipótesis cibernética a las ciencias sociales. Los participantes se unen en torno a una descalificación ilustrada de las filosofías filisteas de lo social que parten del individuo o de la sociedad. La socio-cibernética se deberá concentrar en torno a fenómenos intermediarios de feedback sociales, como los que la escuela antropológica estadounidense cree descubrir entonces entre « cultura » y « personalidad » para construir una caracteriología de las naciones destinada a los soldados americanos. La operación consiste en reducir el pensamiento dialéctico a una observación de procesos de causalidad circular en el seno de una totalidad social invariante a priori, en confundir contradicción e inadaptación, como ocurre en la categoría central de la psicología cibernética, el double bind. En tanto que ciencia de la sociedad, la cibernética apunta a inventar una regulación de lo social que pasa por encima de esas macro-instituciones que son el Estado y el Mercado en provecho de micro-mecanismos de control, en provecho de dispositivos. La ley fundamental de la socio-cibernética es la siguiente: crecimiento y control evolucionan en razón inversa. Es por tanto más fácil construir un orden social cibernético a pequeña escala: « El restablecimiento rápido de los equilibrios exige que los desvíos [écarts] sean detectados en los lugares mismos donde se producen, y que la acción correctora se efectúe de manera descentralizada ». Bajo la influencia de Gregory Bateson —el Von Neumann de las ciencias sociales— y de la tradición sociológica americana obsesionada por la cuestión de lo desviado —el hobo, el inmigrante, el criminal, el joven, yo, tú, él, etc.— la socio-cibernética se dirige prioritariamente hacia el estudio del individuo como lugar de feedbacks, es decir, como « personalidad autodisciplinada ». Bateson deviene el educador social jefe de la segunda mitad del siglo XX, estando en el origen tanto del movimiento de terapia familiar como de las formaciones en técnicas de venta desarrolladas en Palo-Alto. Y es que la hipótesis cibernética reclama una conformación radicalmente nueva del sujeto, individual o colectivo, en el sentido de un vaciado. Descalifica la interioridad como mito, y con ella toda la psicología del siglo XIX, comprendido aquí el psicoanálisis. Ya no se trata de arrancar al sujeto de los vínculos tradicionales exteriores, como pedía la hipótesis liberal, sino de reconstruir vínculo social privando al sujeto de toda sustancia. Es preciso que cada cual devenga una envoltura sin carne, el mejor conductor posible de la comunicación social, el lugar de un bucle retroactivo infinito que se lleva a cabo sin nudos. De este modo, el proceso de cibernetización completa el « proceso de civilización », hasta la abstracción de los cuerpos y de sus afectos en el régimen de signos. « En este sentido, escribe Lyotard, el sistema se presenta como la máquina vanguardista que tira de la humanidad, deshumanizándola para rehumanizarla a otro nivel de capacidad normativa. Este es el orgullo de los responsables, tal es su ceguera […] Incluso la permisividad respecto a diversos juegos está colocada bajo la condición de la performatividad. La redefinición de las normas de vida consiste en la mejora de la competencia del sistema en materia de potencia ».

Tiqqun. La hipótesis cibernética. II

Traducción de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre la hipótesis cibernética, de la revista 'Tiqqun 2', una parte englobada en esta edición con el título: «Tout a failli, vive le communisme!» (todo ha fallado, ¡viva el comunismo!), y que va publicada junto a "ecografía de una potencia", "esto no es un programa" y "tesis sobre la comunidad terrible".

(Por cierto: no estoy poniendo, traduciendo, aún las citas que abren estos capitulillos de este texto de Tiqqun.)


    La hipótesis cibernética. II
    Tiqqun

    Incluso si los orígenes del dispositivo Internet son hoy bien conocidos, no es inútil subrayar de nuevo su significación política. Internet es una máquina de guerra inventada en analogía con el sistema de autopistas —que fue también concebido por el ejército estadounidense como herramienta descentralizada de movilización interior. Los militares americanos deseaban un dispositivo que preservara la estructura de mando en caso de ataque nuclear. La respuesta consistió en una red electrónica capaz de redirigir automáticamente la información incluso si casi la totalidad de los vínculos eran destruidos, permitiendo así, a las autoridades supervivientes, permanecer en comunicación unas con otras y tomar decisiones. Con un dispositivo así podría ser mantenida la autoridad militar de cara a la peor de las catástrofes. Internet es por tanto el resultado de una transformación nomádica de la estrategia militar. Con una planificación tal en su raíz, podemos dudar de las características pretendidamente anti-autoritarias de este dispositivo. La cibernética, como Internet, que de ella deriva, es un arte de la guerra cuyo objetivo es salvar la cabeza del cuerpo social en caso de catástrofe. Lo que afloró histórica y políticamente en entreguerras, y a lo cual responde la hipótesis cibernética, fue el problema metafísico de la fundación del orden a partir del desorden.

Tiqqun. La hipótesis cibernética. I

Comienzo de la traducción (primer capítulo), de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre la hipótesis cibernética, de la revista 'Tiqqun 2', una parte englobada en esta edición con el título: «Tout a failli, vive le communisme!» (todo ha fallado, ¡viva el comunismo!), y que va publicada junto a "ecografía de una potencia", "esto no es un programa" y "tesis sobre la comunidad terrible".

La hipótesis cibernética
Tiqqun

    I

    « HAN DESEADO UNA AVENTURA y quieren vivirla contigo. Esto es en definitiva todo lo que hay que decir. Creen resueltamente que el futuro será moderno: diferente, apasionante, seguramente difícil. Poblado de cyborgs y emprendedores sin recursos, de fiebres bursátiles y hombres neuronales. Así es el presente para aquellos que quieren verlo. Creen que el porvenir será humano, o incluso femenino —y plural; y para que todos lo vivan y participen en él. Ellos son esa Ilustración que habíamos perdido, la infantería del progreso, los habitantes del siglo XXI. Combaten la ignorancia, la injusticia, la miseria, los sufrimientos de todo tipo. Están allí donde algo se mueve, donde pasa algo. No quieren dejar escapar nada. Son humildes y audaces, están al servicio de un interés que les sobrepasa, guiados por un principio superior. Saben plantear problemas, pero también encontrar las soluciones. Nos harán franquear las fronteras más peligrosas, nos tenderán la mano desde las orillas del futuro. Son la Historia en marcha, al menos lo que de ella queda, ya que lo más difícil está tras nosotros. Son santos y profetas, auténticos socialistas. Hace tiempo que han comprendido que mayo del 68 no era una revolución. Ellos hacen la verdadera revolución. No es más que una cuestión de organización y de transparencia, de inteligencia y de cooperación. ¡Vasto programa! Y además… »

    ¿PERDÓN? ¿QUÉ? ¿QUÉ DICES? ¿Qué programa? Las peores pesadillas, bien lo sabéis, son a veces la metamorfosis de una fábula, de esas que nos contaban cuando éramos pequeños a fin de dormirnos y perfeccionar nuestra educación moral.

Tiqqun : « …de los dispositivos » VII

Final de la traducción (séptimo-último capítulo), de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre dispositivos de la revista 'Tiqqun 2', una parte englobada en esta edición con el título: «Contributions à la guerre en cours», junto con "introducción a la guerra civil" y "cómo hacer".

Enlace al pdf general (primera versión): tiqqun-ciencia-dispositivos.pdf.

    VII
    Lo posible implica la realidad correspondiente junto con, además, algo que se le añade, ya que lo posible es el efecto combinado de la realidad una vez aparecida, y de un dispositivo que la rechaza hacia atrás.
    Bergson. El pensamiento y lo moviente

    Los dispositivos y el Bloom se coimplican como los dos polos solidarios en la suspensión epocal. Nada sucede nunca en un dispositivo. Nada sucede, es decir, que TODO LO QUE EXISTE EN UN DISPOSITIVO EXISTE EN ÉL BAJO EL MODO DE LA POSIBILIDAD. Los dispositivos tienen incluso la capacidad de disolver en su posibilidad un acontecimiento efectivamente sobrevenido, por ejemplo lo que SE denomina « catástrofe ». Que un avión de línea defectuoso explote en pleno vuelo…, y de inmediato SE desplegará una gran cantidad de dispositivos que se pondrán a funcionar a base de hechos, historiales, declaraciones, estadísticas, y que reducirán el acontecimiento de la muerte de cientos de personas al rango de accidente. En nada de tiempo se habrá disipado la evidencia de que la invención de las vías férreas habría sido necesariamente también la invención de las catástrofes ferroviarias; de que la invención del Concorde habría sido también la de su explosión en pleno vuelo. De tal modo que de cada « progreso » se separará lo que se desprende de su esencia y lo que se desprende, precisamente, de su accidente. Y contra toda evidencia, esto último SE verá expulsado de él. Al cabo de algunas semanas, SE habrá absorbido el acontecimiento del crash [aterrizaje forzoso] en su posibilidad, en su eventualidad estadística. En lo sucesivo un crash no es ya lo que sucede; esto es lo que ocurre: ES SU POSIBILIDAD, NATURALMENTE ÍNFIMA, LO QUE SE HA ACTUALIZADO. En dos palabras, no ha pasado nada: la esencia del progreso tecnológico está a salvo. El monumento significante, colosal y heterogéneo, que SE habrá bosquejado para la ocasión, cumple aquí la vocación de todo dispositivo: mantener la compostura del orden fenoménico. Puesto que es ese el destino de todo dispositivo en el seno del Imperio: gestionar y regir un cierto plan [recordad: plan en francés es plan y plano] de fenomenalidad, asegurar la persistencia de una cierta economía de la presencia, mantener la suspensión epocal en el espacio que le es debido. De ahí ese carácter tan impresionante que cobra la existencia en el seno de los dispositivos, el de la ausencia, de somnoliencia, de ahí ese sentimiento bloomesco de dejarse llevar por el mullido flujo de los fenómenos.

Tiqqun : « …de los dispositivos » VI

Sigo con la traducción, en su sexto capítulo, de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre dispositivos de la revista 'Tiqqun 2', una parte englobada en esta edición con el título: «Contributions à la guerre en cours», junto con "introducción a la guerra civil" y "cómo hacer".

    VI

    El poder habla de dispositivos: dispositivo vigi-pirate [el sistema nacional de alerta en Francia], dispositivo RMI [un subsidio francés], dispositivo educativo, dispositivo de vigilancia… esto le permite darle a sus incursiones un aire de tranquilizante precariedad. Después, cuando el tiempo recubre la novedad de su introducción, lo notable es más bien la precariedad de aquellos cuya vida fluye [écoule, 'es evacuada', 'transcurre'] por allí. Los vendidos que se expresan en la revista Hermès, particularmente en su nº 25, no han esperado a que se les pida nada para empezar el trabajo de legitimación de esta dominación, a la vez discreta y masiva, que está en condiciones de contener y distribuir la implosión general de lo social. « Lo social, dicen, busca nuevos modos reguladores que estén en condiciones de hacer frente a estas dificultades. El dispositivo aparece como una de estas tentativas de respuesta. Permite adaptarse a esta fluctuación balizándola […] es el producto de una nueva propuesta de articulación entre individuo y colectivo asegurando un mantenimiento mínimo de la seguridad sobre un fondo de fragmentación generalizada ».

Tiqqun : « …de los dispositivos » V

Sigo con la traducción, en su quinto capítulo, de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre dispositivos de la revista 'Tiqqun 2', una parte englobada en esta edición con el título: «Contributions à la guerre en cours», junto con "introducción a la guerra civil" y "cómo hacer".

    V

    Una ciencia de los dispositivos solo puede ser local. Solo puede consistir en sacar a la palestra, regionalmente, el funcionamiento circunstancial y circunstanciado de uno o varios dispositivos. No puede sobrevenir ninguna totalización a espaldas de sus cartógrafos, puesto que su unidad no reside en una sistematicidad robada, sino en la cuestión que determina cada uno de sus avances, la de « ¿cómo funciona esto? ».

«Triste figura» e «Insoledades». Bernard Aspe. 111-117

Bernard Aspe, L'instant d'après. Éd. La Fabrique. 2006.
Traducción de las páginas 111 a 117.
Se trata capítulo "Elemento ético", en sus parte titulada "Triste figura" e "Insoledades".

    Triste figura

    Lo que aquí ha recibido el nombre de elemento ético expone una configuración que enlaza la dimensión de la palabra, la de la potencia entendida como desbordamiento, de-limitación, y la del acto. Entre estas dimensiones subsiste un esencial desajuste. Y debido a la existencia de un tal desajuste inevitablemente se despliega otra potencia; no tanto esa que se declara real, la de lo demoníaco, lo dionisíaco, sino una potencia de falso pegado, excesivamente ambivalente: la de lo imaginario. La corrección aportada a la concepción del lazo transindividual, según la cual éste pertenece a lo real antes de ser simbólico, no nos libera de la necesidad de considerar las potencias de lo imaginario. Por el hecho de tal desajuste, de tal incoordinación entre los aspectos de las configuraciones éticas, se convoca un relleno imaginario.

Tiqqun : « …de los dispositivos » IV

Sigo con la traducción, en su cuarto capítulo, de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre dispositivos de la revista 'Tiqqun 2', una parte englobada en esta edición con el título: «Contributions à la guerre en cours», junto con "introducción a la guerra civil" y "cómo hacer".

    IV

    Nuestra razón es la diferencia de los discursos.
    Nuestra historia la de los tiempos.
    Nuestro yo la de nuestras máscaras.

    Michel Foucault. La arqueología del saber.

    Es propio de un pensamiento abruptamente mayor el saber qué hace, saber a qué operaciones se libra. Y ello no con las miras puestas en alcanzar cierta Razón final, prudente y medida, sino, al contrario, con el fin de intensificar la potencia dramática que porta consigo el juego de la existencia en sus fatalidades mismas. La cosa es evidentemente obscena. Y debo decir que, allá donde se vaya, en el medio en que nos encontremos, todo pensamiento de la situación es inmediatamente conjurado y entendido como perversión. Para apartar este enojoso reflejo siempre hay una salida presentable: hacer que este pensamiento se dé en la forma de la crítica. En Francia, tal cosa es algo de lo que SE está ávido. Revelándome hostil a aquello en cuyo funcionamiento y en cuyos determinismos he penetrado, coloco eso mismo que quisiera destruir a salvo de mí mismo, a salvo de mi práctica. Y es precisamente esta inocuidad lo que se espera de mí cuando se me exhorta a declararme crítico.

Tiqqun : « …de los dispositivos » III

Sigo con la traducción, en su tercer capítulo, de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre dispositivos de la revista 'Tiqqun 2', una parte englobada en esta edición con el título: «Contributions à la guerre en cours», junto con "introducción a la guerra civil" y "cómo hacer".

    III

    «Aquello que puede ser mostrado no puede ser dicho»
    Wittgenstein
    «El decir no es lo dicho (le dire n'est pas le dit)»
    Heidegger

    Existe un enfoque materialista del lenguaje que parte de que lo que percibimos no es separable de lo que sabemos de ello. La Gestalt ha mostrado desde hace tiempo cómo, frente a una imagen confusa, el hecho de que se nos diga que puede representar o bien un hombre sentado sobre una silla o bien una lata de conservas a medio abrir, nos basta para hacer que aparezcan ante nosotros bien una cosa, bien la otra. Las reacciones nerviosas de un cuerpo, y por ello, ciertamente, su metabolismo, están estrechamente ligados al conjunto de sus representaciones, si no directamente dependen de él. Debemos admitir esto no tanto para admitir el valor de cada metafísica como su significación vital, su incidencia en términos de formas de vida.

«Coloides». Bernard Aspe. 108-111

Bernard Aspe, L'instant d'après. Éd. La Fabrique. 2006.
Traducción de las páginas 108 a 111.
Se trata capítulo "Elemento ético", en sus parte titulada "Coloides".

    Coloides

    Todo medio de transindividualidad, toda insulación, gira en torno de un punto inconstructible. ¿Qué es eso que puede llamarse inconstructible? No es lo que, en cada uno o entre los seres, vendría a ser lo estático, lo ya fijado irremediablemente, sino aquello sobre lo cual no puede darse una operación guiada por un saber lo suficientemente claro. Inconstructible es lo que solo cambia inadvertidamente, como por ejemplo el deseo, que es uno de los nombres de tal cosa, y que sirve de obstáculo por ejemplo a los programas de liberación « sexual ». Que la pareja o la familia no tengan nada de intemporal no garantiza que puedan ser abandonados por simple decreto. « Inconstructible » designa entonces aquello sobre lo cual hay efecto de forma incidental, y sin posible reaprehensión, es decir, sin que pueda inducirse de él un metodo de enfoque que esté disponible para nuevas « aplicaciones ». La elaboración ética es solidaria de la transmisión de técnicas, pero hay algo que sirve de obstáculo a esta transmisión, o que compone puntos de opacidad — que no son solamente del orden de lo que resiste a la formalización, y que derivaría de un « saber-hacer ». Si no hay nada que armonice a priori los elementos esparcidos de los cuales están hechos los vivientes que se las tienen que arreglar con sus palabras, hay algo que permanece irremediablemente sustraído a las propias aprehensiones que este trabajo acondiciona en cada cual.

Tiqqun : « …de los dispositivos » II

Sigo con la traducción, en su segundo capítulo, de la edición francesa del 2009 (La Fabrique), de esta parte sobre dispositivos de la revista Tiqqun 2, una parte englobada en esta edición con el título: «Contributions à la guerre en cours», junto con "introducción a la guerra civil" y "cómo hacer".

    II

    He creído durante mucho tiempo que lo que distinguía la teoría de, pongamos, la literatura, era su impaciencia al transmitir contenidos, su vocación de hacerse comprender. Esto especifica efectivamente a la teoría, la teoría como la única forma de escritura que no sea una práctica. De ahí la incumbencia infinita de la teoría, que puede decir de todo sin que finalmente esto nunca conlleve consecuencias; para los cuerpos, se entiende. Se verá bastante bien cómo nuestros textos no son ni teoría ni su negación, simplemente son otra cosa.